viernes, 28 de julio de 2006

Allegro Moderato

El sonido de una melodía polifónica repleta de imágenes la mente, ya vacía de memoria. El blanco insípido se transforma en escarlata intenso, al sentir el escuchar de sus oídos. No hay más melancolía, no hay más euforia, no hay más que equilibrio emocional dentro del cuerpo inerte. Cierta vez hubo tristeza, incluso sonrisa, mas ya están olvidadas. Las escenas continúan sin detenerse. Escalofríos de la nueva sensación experimentada se perciben en sus manos. Los movimientos de los dedos se hacen cada vez más finos y altivos.
El preludio de la semilla comienza a renacer lentamente. La sensible frialdad anterior es un eco ahora. Con la sensualidad que caracteriza al intérprete, envolviose en un mundo de fantasías placenteras, sin cabida a la soledad. Mas ésta, hilarante y manipuladora, se apodera de su ser.
La fuga abandona la lujuria, tornándola hacia una opuesta angustia altisonante, fundada en las pocas experiencias vividas. Crece y crece, cada vez más, hasta llegar a la cúspide, y luego atardece, suave y mortalmente, hacia el silencio.
Vuelve la serenidad al existir; un retorno a la paz sensata del inicio de la obra. Y la melodía se transforma a nada. Y las imágenes decaen. Y los extremos se revocan al equilibrio.

sábado, 1 de julio de 2006

Lidiando con Silvio

¿Te molesta mi amor?
Mi amor de juventud,
y mi amor es un arte
en virtud.


Escuché la introducción en la mañana. Básicamente la cito porque creo que estoy comenzando a comprender cosas que creí no comprendería jamás.

¿Te molesta mi amor?
Parece que así es. Debería preguntar... No. No me atrevo.
Capaz que ni siquiera sepa de qué estoy hablando. Que ni siquiera sepa nada... Espero algún día saberlo.
Mi amor de juventud
Y bastante. Porque, aparte de que parezco (y soy) niña, juro que nunca me había pasado algo así...
Y mi amor es un arte en virtud
Literalmente hablando, tiene bastante que ver con el arte -aunque no sé si en virtud-.

Ya no pienso en nada. No puedo seguir pensando. No me resulta.
Sólo sueño. Y mucho.
A veces dormida, otras despierta.
Y no sé. No sé nada más.
Sólo sé que no quiero seguir llorando, no quiero seguir sufriendo... Y no quiero seguir escuchando a Silvio.


Mi amor, este amor aguerrido,
es un sol encendido,
por quien merece amor.




QUE CURSI... :$