Hace un tiempo atrás, no recuerdo cuánto...
Estaba en aquellos estados extraños a los cuales uno llama 'piantes' y me puse a escribir...
Lo primero que se me venía a la mente...
Luego de un ratito, le encontré sentido...
Y mucho.
-Belleza
Cómo llegar?
-Cuándo te sientes sola?
-Nightmare
-Love
-Pégalo, manipúlalo
-No weis...
-Amigas
-Fea
-Brillante
-Me cansé
-Yo también
Todo esto tenía un sentido lógico en su momento...
En fin... Son cosas que a uno se le ocurren...
jueves, 15 de diciembre de 2005
lunes, 12 de diciembre de 2005
Cuasi delito de Suicidio
Tic tac, tic tac... Los escucho a lo lejos... Lentamente y con mucho eco...
Recuerdo haber estado llorando desoladamente. Y, entre sollozos y sollozos, no había más que muerte en mi vaga cordura.
Consumía agua desesperadamente. Necesitaba más y más. Estaba satisfecha, mas no podía parar. No podía detenerme en ese instante...
Sin saber cuál era mi objetivo, sabía lo que quería hacer... Dormir... Dormir hasta que las voces cesaran, hasta que las sombras se desvanecieran. Hasta disolver aquello que me prohibía reir...
`Agua... No hay... En fin... No puedo más...`
Aún oigo ese reloj... Que me dice que mi libertad se acorta...
Realmente no podía más... Me desvanecí... Caí sobre el frío suelo, y mi sangre se heló...
Las sirenas se escuchaban en lo oscuro y, al detenerse, volví a ver luz.
Entre gritos y silencios, lograba abrir los ojos, para no ver nada...
El olor a éter me mareaba aun más.
Sentí que me atravesaban desde la garganta al estómago, y comencé a expulsar.
La muerte salía a pedazos...
Ya tranquila, oía las lágrimas caer, y sentía una mano que acariciaba mi pelo produciéndome un escalofrío.
De súbito, imágenes habitaron mi cabeza. Sonrisas del pasado, que recordaré hasta que ya no respire...
Sentía que volaba, sentía que me iba en un viaje sin retorno, donde todo era gris y sin sentido...
Un chillido estridente rompió mi paz... Y volví...
Sigo esperando, con aquel insoportable tic tac que retumba en mis oídos.
Recuerdo una habitación blanca. Nada pero una cruz que me observaba... Y me culpaba... Todo lo demás era turbio.
Inmovilidad. Estaba atada a mi propio cuerpo.
Comencé a gritar. Y nadie apareció...
El llanto cansa... Y descansé, como nunca lo había hecho...
Desperté en un silencio inhumano, donde ninguna palabra era posible de ser emitida.
La omisión de los pensamientos de cada uno era evidente. Nadie podía pronunciar.
Todo resultaba vacío.
Todo sonido es hueco, y es mejor mantenerse en silencio.
Suena el reloj, y la prisión se acerca poco a poco, pero veloz...
Recuerdo haber estado llorando desoladamente. Y, entre sollozos y sollozos, no había más que muerte en mi vaga cordura.
Consumía agua desesperadamente. Necesitaba más y más. Estaba satisfecha, mas no podía parar. No podía detenerme en ese instante...
Sin saber cuál era mi objetivo, sabía lo que quería hacer... Dormir... Dormir hasta que las voces cesaran, hasta que las sombras se desvanecieran. Hasta disolver aquello que me prohibía reir...
`Agua... No hay... En fin... No puedo más...`
Aún oigo ese reloj... Que me dice que mi libertad se acorta...
Realmente no podía más... Me desvanecí... Caí sobre el frío suelo, y mi sangre se heló...
Las sirenas se escuchaban en lo oscuro y, al detenerse, volví a ver luz.
Entre gritos y silencios, lograba abrir los ojos, para no ver nada...
El olor a éter me mareaba aun más.
Sentí que me atravesaban desde la garganta al estómago, y comencé a expulsar.
La muerte salía a pedazos...
Ya tranquila, oía las lágrimas caer, y sentía una mano que acariciaba mi pelo produciéndome un escalofrío.
De súbito, imágenes habitaron mi cabeza. Sonrisas del pasado, que recordaré hasta que ya no respire...
Sentía que volaba, sentía que me iba en un viaje sin retorno, donde todo era gris y sin sentido...
Un chillido estridente rompió mi paz... Y volví...
Sigo esperando, con aquel insoportable tic tac que retumba en mis oídos.
Recuerdo una habitación blanca. Nada pero una cruz que me observaba... Y me culpaba... Todo lo demás era turbio.
Inmovilidad. Estaba atada a mi propio cuerpo.
Comencé a gritar. Y nadie apareció...
El llanto cansa... Y descansé, como nunca lo había hecho...
Desperté en un silencio inhumano, donde ninguna palabra era posible de ser emitida.
La omisión de los pensamientos de cada uno era evidente. Nadie podía pronunciar.
Todo resultaba vacío.
Todo sonido es hueco, y es mejor mantenerse en silencio.
Suena el reloj, y la prisión se acerca poco a poco, pero veloz...
martes, 6 de diciembre de 2005
Sigues dando vueltas en mi cabeza...
Podría pensarse que lo siguiente va a ser algo 'emotivo', por decirlo así...
Pues no...
Ya no existe la emotividad en este tipo de situaciones...
Ayer creí que me moría...
Mareo, baja de presión, desmayo...
Así he estado los últimos días.
Tirito... Tanto que casi no puedo escribir...
Y la idea sigue ahí.
Aquella maldita idea que se me metió en la cabeza, quizás antes de lo que creo, que me está matando.
Y no sólo por fuera...
Es que fue tanta ansiedad, que no se pudo evitar.
Pero creo que fue demasiado...
Ya casi no tengo esófago. Ni garganta. Mi piel está seca, mis labios también.
Y trato... Trato de no hacerlo... Pero es imposible cuando se tiene este tipo de angustias que no dejan rastro de comida en la cocina...
Estabilidad de peso? No existe.
Y es la imagen la que me agobia... Esa imagen horrorosa que me refleja.
Que refleja a un ser en decadencia general...
Que se hiere a sí mismo de todas las maneras posibles... Hasta llegar a... Qué?
Y sueña... Sueña con detener lo que se le escapó de las manos...
Sueña con liberarse de su mente masoquista que le fabrica cuerpos inexistentes...
Pero, por sobre todo, sueña con volver a sonreír.
Pues no...
Ya no existe la emotividad en este tipo de situaciones...
Ayer creí que me moría...
Mareo, baja de presión, desmayo...
Así he estado los últimos días.
Tirito... Tanto que casi no puedo escribir...
Y la idea sigue ahí.
Aquella maldita idea que se me metió en la cabeza, quizás antes de lo que creo, que me está matando.
Y no sólo por fuera...
Es que fue tanta ansiedad, que no se pudo evitar.
Pero creo que fue demasiado...
Ya casi no tengo esófago. Ni garganta. Mi piel está seca, mis labios también.
Y trato... Trato de no hacerlo... Pero es imposible cuando se tiene este tipo de angustias que no dejan rastro de comida en la cocina...
Estabilidad de peso? No existe.
Y es la imagen la que me agobia... Esa imagen horrorosa que me refleja.
Que refleja a un ser en decadencia general...
Que se hiere a sí mismo de todas las maneras posibles... Hasta llegar a... Qué?
Y sueña... Sueña con detener lo que se le escapó de las manos...
Sueña con liberarse de su mente masoquista que le fabrica cuerpos inexistentes...
Pero, por sobre todo, sueña con volver a sonreír.
domingo, 4 de diciembre de 2005
Rutinas que matan...
Comer
Fumar
Ir al baño
Fumar
Comer
Ir al baño
Comer
Fumar
Comer
Ir al baño
Esa fue mi rutina de hoy...
Después de la última ida al baño, quedé medio mareada...
De hecho... Cada vez que me levanto de la silla, me mareo...
Pero la historia se repite... Una y otra vez...
Y no puedo... Ni siquiera hago el intento de parar...
Y oigo consejos y demases... Pero no los escucho.
Y digo: "Sí, si sé... Te juro que no más..."
Pero no hago caso.
Y sé que me estoy matando de a poco... Pero sigo haciéndolo.
Cómo pude llegar a esto?
Hasta dónde quiero llegar?
Cuándo voy a parar?
Seguramente pararé cuando todos se aburran de mí... Cuando se cansen de decirme que no lo haga...
Cuando me quede sola...
No lo sé...
Quizás ni ahí voy a dejar de hacerlo...
Lo único que sé con seguridad es que, si sigo así, terminaré en la única parte donde no quiero terminar...
Y lo peor, es que ni eso me convence de acabar con lo que, por estúpida o por caprichosa, comencé...
Fumar
Ir al baño
Fumar
Comer
Ir al baño
Comer
Fumar
Comer
Ir al baño
Esa fue mi rutina de hoy...
Después de la última ida al baño, quedé medio mareada...
De hecho... Cada vez que me levanto de la silla, me mareo...
Pero la historia se repite... Una y otra vez...
Y no puedo... Ni siquiera hago el intento de parar...
Y oigo consejos y demases... Pero no los escucho.
Y digo: "Sí, si sé... Te juro que no más..."
Pero no hago caso.
Y sé que me estoy matando de a poco... Pero sigo haciéndolo.
Cómo pude llegar a esto?
Hasta dónde quiero llegar?
Cuándo voy a parar?
Seguramente pararé cuando todos se aburran de mí... Cuando se cansen de decirme que no lo haga...
Cuando me quede sola...
No lo sé...
Quizás ni ahí voy a dejar de hacerlo...
Lo único que sé con seguridad es que, si sigo así, terminaré en la única parte donde no quiero terminar...
Y lo peor, es que ni eso me convence de acabar con lo que, por estúpida o por caprichosa, comencé...
Qué ves? -Flog-

-Qué ves?
-Nada...¿? ...
Qué voy a ver ahí?
-Nada es muy amplio...
Veo, de hecho, y mucho...
Veo... Rejas, ventanas, un patio un tanto árido...
Un árbol de invierno...
Veo pasillos fríos y oscuros, veo el olor a humedad...
Suciedad... Veo hongos y arañas...
De vez en cuando veo gritos y también lágrimas...
Veo humo y dolor...
Veo manzanas verdes y amarras en mis brazos...
Veo agujas y pastillas...
A veces veo negro...
Veo el hedor a enfermedad mental que existe tan sólo donde yo lo veo...
Veo rabia y angustia...
Hambre...
Veo sufrimiento...
Veo una locura inexistente...
Pero, por sobre todo, veo soledad...
Sí... Mucha soledad...
-Qué ves?
-No veo nada...
-Cómo nada?
-Tú lo dijiste...
Nada es muy amplio...
jueves, 1 de diciembre de 2005
Dedicated to *M*

Cómo empezar?
Son tantas cosas que me gustaría decirte...
No sé...
A veces una mirada... Un silencio... Una lágrima o una sonrisa... Dicen más que mil palabras sin sentido que tratan de expresar emociones inexpresables...
Y ahora te miro, me callo, lloro y te sonrío... Para que sepas que te quiero mucho mucho...
Muchas promesas sin cumplir... Lo sé... Pero hay una que no voy a romper nunca...
Que voy a estar a tu lado. Siempre siempre...
Hasta que seamos unas viejas chochas de nuestros nietos...
Hasta que estemos tuberculosas de tantas sustancias que aspiramos...
Hasta que estemos agónicas... Pero, aun así, jugoseando...
Hasta que seamos felices...
Y créeme que lo seremos...
Te lo prometo...
-Gracias por todo lo que has hecho por mi... Sólo gracias... Por ser tú... Por no ser nadie más... Sólo tú...
Y así te quiero... Como eres...
-Un beso enorme de germen a engendro...
lunes, 28 de noviembre de 2005
Dolor
Miraba mi brazos. Aquellos que alguna estuvieron libres de mis sentimientos...
Y que, ahora, sufren de la furia de mi angustia tan solo por el hecho de no poder gritar.
Y me duele...
Más que un dolor físico, me duele tener que salir de cierto tipo de situaciones de esta manera.
Pero, a veces, no hay otra.
Oculto... Todo lo que se puede ocultar. Desde marcas hasta emociones...
Y quizás por eso lo hago... Por ocultar.
Para no mostrar mi llanto, mi pena, mi rabia... No por vergüenza, sino por perfección.
Perfección que ya no existe... Y que, tal vez, nunca existió...
Y me duele...
Me duele no verme como quisiera... No ser lo que quisiera... O ser lo que no quiero ser...
Me duele repetir que me siento mal y que nadie me escuche...
Me duele tener que obligarme a hacer cosas que no quiero, por un fin estúpido que todos pero, a la vez, nadie conoce...
Me duele todo... Y tanto...
Y sigo mirando mis brazos... Buscando la calma para aquel dolor que no aguanto en mi mente...
Y que, ahora, sufren de la furia de mi angustia tan solo por el hecho de no poder gritar.
Y me duele...
Más que un dolor físico, me duele tener que salir de cierto tipo de situaciones de esta manera.
Pero, a veces, no hay otra.
Oculto... Todo lo que se puede ocultar. Desde marcas hasta emociones...
Y quizás por eso lo hago... Por ocultar.
Para no mostrar mi llanto, mi pena, mi rabia... No por vergüenza, sino por perfección.
Perfección que ya no existe... Y que, tal vez, nunca existió...
Y me duele...
Me duele no verme como quisiera... No ser lo que quisiera... O ser lo que no quiero ser...
Me duele repetir que me siento mal y que nadie me escuche...
Me duele tener que obligarme a hacer cosas que no quiero, por un fin estúpido que todos pero, a la vez, nadie conoce...
Me duele todo... Y tanto...
Y sigo mirando mis brazos... Buscando la calma para aquel dolor que no aguanto en mi mente...
domingo, 27 de noviembre de 2005
A qué le temes?

Le tenía miedo a la noche... No podía dormir con la luz apagada... Sentía que algo me tiraría hasta un precipicio enterno, lleno de espíritus malignos...
No podía ver nada que tuviera relación con muertos.
Quizás ahora, habiendo estado tan cerca de ella, no le temo... Sólo la siento a veces, cuando la llamo...
A medida que uno va creciendo, no sé por qué, nos invade cierto sentido de poder, que hacen parecer a los miedos ridículos y cobardes... Es extraño porque, a mi parecer, el tener miedo y superarlo es más valiente que el no tenerlo.
Aquellos miedos de niña no son los mismos. Creí que se habían desvanecido, pero sólo se transformaron...
Hoy me di cuenta de que realmente le temo a la pesa... Y mucho.
Al espejo le tengo pavor... Pero no como espejo, sino como reflejo... Y más que reflejo, decepción.
Le temo también a no ser lo que quisiera, aunque no lo sepa...
Pero, a lo que temo... A lo que realmente temo, es a estar sola...
Hablar sin decir, sentir sin expresar, evitar...
A eso le temo. Y es lo que me quita el sueño y me hace soñar...
-Tantas cosas que se derivan de mi infantil miedo a la noche-
PD to *M*: q te importa como mierda escribo!!!
sábado, 26 de noviembre de 2005
Te quiero
Larga discusión sobre un tema irrelevante
Una estupidez, lo sé, pero da para pensar...
-No puedes... ... Es biológico... ... Entiéndelo de una vez!
No puedo... Ni esto, ni lo otro... Nada... Simplemente nada.
Para ellos no soy más que biología y genética... Todo se basa en eso...
-Ponte en mi lugar!
Y quién se pone en el mío?
Lloraba, y mucho... Tanto que no podía respirar... Llanto verdadero, ausente hace mucho tiempo.
-No llores!
-Déjala que llore; déjala... Para que se le pase...
Que se me pase qué? La pena? La rabia? La angustia?
No se me va a pasar llorando... Ojalá...
Por qué?
Por qué no me abrazaron cuando lloraba? Por qué no me tomaron en cuenta cuando sufría?
Por qué no me dijeron que me querían?
Un "te quiero"...
No necesito más...
Una estupidez, lo sé, pero da para pensar...
-No puedes... ... Es biológico... ... Entiéndelo de una vez!
No puedo... Ni esto, ni lo otro... Nada... Simplemente nada.
Para ellos no soy más que biología y genética... Todo se basa en eso...
-Ponte en mi lugar!
Y quién se pone en el mío?
Lloraba, y mucho... Tanto que no podía respirar... Llanto verdadero, ausente hace mucho tiempo.
-No llores!
-Déjala que llore; déjala... Para que se le pase...
Que se me pase qué? La pena? La rabia? La angustia?
No se me va a pasar llorando... Ojalá...
Por qué?
Por qué no me abrazaron cuando lloraba? Por qué no me tomaron en cuenta cuando sufría?
Por qué no me dijeron que me querían?
Un "te quiero"...
No necesito más...
"Bien y tú?"
"-Cómo estás?"
Cómo estoy?... Mal... Estoy mal...
Siempre lo he estado... De hecho...
Siempre pretendiendo estar bien... Para no preocupar? No sé...
Quizás porque realmente quiero estar bien... Y me engaño a mí misma...
No quiero decirte que estoy mal... No quiero... Y no es porque no confíe en ti... Sólo que me da miedo...
Ni siquiera me da miedo preocuparte... Me da miedo que te enteres de lo que me pasa...
Me da miedo que me des el discurso repetitivo que te apasiona para sentirte bien contigo... Para decir que eres buena amiga... Pero que, al final, me hace sentir peor a mí...
Porque defiendes lo indefendible. Apoyas el lado equivocado. Por lo menos el que yo creo equivocado...
Y haces parecer víctimas a los que manipulan para serlo.
Acá no hay víctimas... Sólo victimarios.
Todos nos hacemos daño... Menos uno, que se podría considerar el receptor de nuestra mierda.
No sé...
En este instante lo único que quiero es dormir. Dormir, soñar y morir... Sin darme cuenta...
Sin dolor, sin pena, sin angustia ni rabia... Solamente sueño...
"-Bien y tú?"
Cómo estoy?... Mal... Estoy mal...
Siempre lo he estado... De hecho...
Siempre pretendiendo estar bien... Para no preocupar? No sé...
Quizás porque realmente quiero estar bien... Y me engaño a mí misma...
No quiero decirte que estoy mal... No quiero... Y no es porque no confíe en ti... Sólo que me da miedo...
Ni siquiera me da miedo preocuparte... Me da miedo que te enteres de lo que me pasa...
Me da miedo que me des el discurso repetitivo que te apasiona para sentirte bien contigo... Para decir que eres buena amiga... Pero que, al final, me hace sentir peor a mí...
Porque defiendes lo indefendible. Apoyas el lado equivocado. Por lo menos el que yo creo equivocado...
Y haces parecer víctimas a los que manipulan para serlo.
Acá no hay víctimas... Sólo victimarios.
Todos nos hacemos daño... Menos uno, que se podría considerar el receptor de nuestra mierda.
No sé...
En este instante lo único que quiero es dormir. Dormir, soñar y morir... Sin darme cuenta...
Sin dolor, sin pena, sin angustia ni rabia... Solamente sueño...
"-Bien y tú?"
lunes, 21 de noviembre de 2005
Ocurrencias que duelen...
Parecía una estupidez... Quizás una maña de cabra chica...
Pero, lentamente comenzó...
No quiero explayarme mucho con el tema... Ya que este tipo de ocurrencias duele.
-Me reflejaba en una antugua foto. Veía un rostro, luego un cuerpo. "¿Cómo pude llegar a esto?"
En algún instante sentí orgullo. Ahora siento lástima... Siento lástima, rabia, angustia, pena, odio y todas las emociones posibles que representen a un ser humano en decadencia psicológica.
Culpa... ¿A quién culpar?
Culpé mucho tiempo a los mocosos imbéciles que me recordaban a diario lo sola que estaba... Luego, comencé a culpar a mis padres, por sus múltiples decisiones con respecto a mí... Ahora, no sé a quién culpar... Y no lo sé, porque simplemente no quiero culparme a mí misma por lo que hago o dejo de hacer; pero, al final, hay cosas que hay que aceptar...-
-Ahora, no veo un rostro, ni tampoco un cuerpo... Veo una mirada. Una mirada perdida que me produce cierta melancolía pero, a la vez, ternura.-
Mas cuando me observo en el espejo, ya no veo miradas... Vuelvo a ver un maldito rostro, acompañado de un maldito cuerpo, que detesto...
*Son cosas que pienso cuando no tengo nada más que pensar*
Pero, lentamente comenzó...
No quiero explayarme mucho con el tema... Ya que este tipo de ocurrencias duele.
-Me reflejaba en una antugua foto. Veía un rostro, luego un cuerpo. "¿Cómo pude llegar a esto?"
En algún instante sentí orgullo. Ahora siento lástima... Siento lástima, rabia, angustia, pena, odio y todas las emociones posibles que representen a un ser humano en decadencia psicológica.
Culpa... ¿A quién culpar?
Culpé mucho tiempo a los mocosos imbéciles que me recordaban a diario lo sola que estaba... Luego, comencé a culpar a mis padres, por sus múltiples decisiones con respecto a mí... Ahora, no sé a quién culpar... Y no lo sé, porque simplemente no quiero culparme a mí misma por lo que hago o dejo de hacer; pero, al final, hay cosas que hay que aceptar...-
-Ahora, no veo un rostro, ni tampoco un cuerpo... Veo una mirada. Una mirada perdida que me produce cierta melancolía pero, a la vez, ternura.-
Mas cuando me observo en el espejo, ya no veo miradas... Vuelvo a ver un maldito rostro, acompañado de un maldito cuerpo, que detesto...
*Son cosas que pienso cuando no tengo nada más que pensar*
domingo, 20 de noviembre de 2005
Cenizas
Oscuridad, lo único que logro percibir, y tal vez un leve olor a humedad.
El silencio que me rodea enmudece mi alma, que lentamente se desprende de mi pálida carne, ya seca y maquillada.
¿Qué es esto que me acosa?
Aquella sensación que asfixia mi placidez, desencadenando la liberación de lo que me mantenía aferrada a la vida.
¡Qué liviana me siento!
Repentinamente logré desprenderme de un gran peso, y creo estar en una extraña mutación.
Un rayo de luz rompe mi noche, y el frío viento atraviesa mi ser, purificando aquella esencia traslúcida que soy.
Nadie me escucha, nadie me mira, nadie se inmuta en lo más mínimo con mi presencia, porque ahora le pertenezco a la tierra, y luego quizás a quién...
Ahora no estoy en su mundo. Estoy en aquel incierto mundo plasmado de los más variados mitos. Estoy en aquel reino que crearon en sus mentes por el terror de dejar de estar. Estoy en aquel infierno, temido y burlado, o en aquel paraíso diversamente deseado...
Para algunos, un descanso a mi dolor, para otros un capricho de mi locura; para mí, el producto de mi constante lucha agónica que sostuve desde que tuve voz, y que me consumió del todo.
Tal vez no fui nada, tal vez fui mucho, no lo sé. Pero debido a mi ignorancia, ya sólo soy lo que soy...
Soy una foto sobre un mueble, soy un cuaderno escrito, soy alguien detrás de una puerta, soy niebla espesa, soy culpa, soy un lejano recuerdo de la infancia, soy una lágrima negra...
Pero nada es lo único que soy, porque ya soy sólo cenizas, en un montón de rosas...
Dedicado a DDM: I'm not just ashes in a pile of roses... Y tú tampoco...
El silencio que me rodea enmudece mi alma, que lentamente se desprende de mi pálida carne, ya seca y maquillada.
¿Qué es esto que me acosa?
Aquella sensación que asfixia mi placidez, desencadenando la liberación de lo que me mantenía aferrada a la vida.
¡Qué liviana me siento!
Repentinamente logré desprenderme de un gran peso, y creo estar en una extraña mutación.
Un rayo de luz rompe mi noche, y el frío viento atraviesa mi ser, purificando aquella esencia traslúcida que soy.
Nadie me escucha, nadie me mira, nadie se inmuta en lo más mínimo con mi presencia, porque ahora le pertenezco a la tierra, y luego quizás a quién...
Ahora no estoy en su mundo. Estoy en aquel incierto mundo plasmado de los más variados mitos. Estoy en aquel reino que crearon en sus mentes por el terror de dejar de estar. Estoy en aquel infierno, temido y burlado, o en aquel paraíso diversamente deseado...
Para algunos, un descanso a mi dolor, para otros un capricho de mi locura; para mí, el producto de mi constante lucha agónica que sostuve desde que tuve voz, y que me consumió del todo.
Tal vez no fui nada, tal vez fui mucho, no lo sé. Pero debido a mi ignorancia, ya sólo soy lo que soy...
Soy una foto sobre un mueble, soy un cuaderno escrito, soy alguien detrás de una puerta, soy niebla espesa, soy culpa, soy un lejano recuerdo de la infancia, soy una lágrima negra...
Pero nada es lo único que soy, porque ya soy sólo cenizas, en un montón de rosas...
Dedicado a DDM: I'm not just ashes in a pile of roses... Y tú tampoco...
jueves, 17 de noviembre de 2005
Mientras pensaba...
| no hay lógica en la memoria tan sólo son recuerdos sin sentido que se unen en un espacio volátil al cual llamamos mente es frágil pero persiste a pesar de todo a pesar de querer olvidar aún así es difícil mirarse en el espejo recordar quiénes somos nuestra mente piensa sin puntos ni guiones es sólo una continuidad de palabras buscando ser escuchadas cuando volvemos a la semilla de la existencia los recuerdo se hacen más débiles pero más consistentes es decir que nuestra inocencia se vuelve la base de nuestra vida y nuestra vida la base de nuestra muerte la materia de las memorias condiciona nuestro pensamiento por tanto nuestro ser y es el mismo ser quien condiciona nuestra felicidad no somos sociedades somos individuos que requerimos estar acompañados a causa de un vacío existencial de donde nacen nuestras carencias las cuales muchas veces nos reprimen la necesidad de sonreír tal vez no somos más que entes energéticos pero sentimos precisamos de sentimientos tanto positivos como negativos porque si no qué seríamos habría alguna diferencia entre nosotros y las bacterias no lo creo no todo es básico y sencillo hay más hay mentes seres y un yo que se sobrepone a una definición científica de la humanidad ningún ser es idéntico cómo nos podemos limitar a llamarnos sociedad somos más complejos que eso la mente es un instrumento desquiciadamente extraño y poderoso con el cual podemos dominar desde lo más esencial a lo más elaborado siguiendo el proceso preciso que requiere la situación llegamos a un nivel de manipulación impresionante traduciendo instancias sin necesidad de una mentalidad desarrollada no somos un cuerpo somos un conjunto de elementos sencillos que unidos forman un ser un tanto irracional pero adaptable y buscamos el beneficio de nuestro propio bienestar de distintos métodos pero al fin y al cabo lo único que buscamos es nuestra felicidad qué extraña es la mente |
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