Oscuridad, lo único que logro percibir, y tal vez un leve olor a humedad.
El silencio que me rodea enmudece mi alma, que lentamente se desprende de mi pálida carne, ya seca y maquillada.
¿Qué es esto que me acosa?
Aquella sensación que asfixia mi placidez, desencadenando la liberación de lo que me mantenía aferrada a la vida.
¡Qué liviana me siento!
Repentinamente logré desprenderme de un gran peso, y creo estar en una extraña mutación.
Un rayo de luz rompe mi noche, y el frío viento atraviesa mi ser, purificando aquella esencia traslúcida que soy.
Nadie me escucha, nadie me mira, nadie se inmuta en lo más mínimo con mi presencia, porque ahora le pertenezco a la tierra, y luego quizás a quién...
Ahora no estoy en su mundo. Estoy en aquel incierto mundo plasmado de los más variados mitos. Estoy en aquel reino que crearon en sus mentes por el terror de dejar de estar. Estoy en aquel infierno, temido y burlado, o en aquel paraíso diversamente deseado...
Para algunos, un descanso a mi dolor, para otros un capricho de mi locura; para mí, el producto de mi constante lucha agónica que sostuve desde que tuve voz, y que me consumió del todo.
Tal vez no fui nada, tal vez fui mucho, no lo sé. Pero debido a mi ignorancia, ya sólo soy lo que soy...
Soy una foto sobre un mueble, soy un cuaderno escrito, soy alguien detrás de una puerta, soy niebla espesa, soy culpa, soy un lejano recuerdo de la infancia, soy una lágrima negra...
Pero nada es lo único que soy, porque ya soy sólo cenizas, en un montón de rosas...
Dedicado a DDM: I'm not just ashes in a pile of roses... Y tú tampoco...
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