El sonido de una melodía polifónica repleta de imágenes la mente, ya vacía de memoria. El blanco insípido se transforma en escarlata intenso, al sentir el escuchar de sus oídos. No hay más melancolía, no hay más euforia, no hay más que equilibrio emocional dentro del cuerpo inerte. Cierta vez hubo tristeza, incluso sonrisa, mas ya están olvidadas. Las escenas continúan sin detenerse. Escalofríos de la nueva sensación experimentada se perciben en sus manos. Los movimientos de los dedos se hacen cada vez más finos y altivos.
El preludio de la semilla comienza a renacer lentamente. La sensible frialdad anterior es un eco ahora. Con la sensualidad que caracteriza al intérprete, envolviose en un mundo de fantasías placenteras, sin cabida a la soledad. Mas ésta, hilarante y manipuladora, se apodera de su ser.
La fuga abandona la lujuria, tornándola hacia una opuesta angustia altisonante, fundada en las pocas experiencias vividas. Crece y crece, cada vez más, hasta llegar a la cúspide, y luego atardece, suave y mortalmente, hacia el silencio.
Vuelve la serenidad al existir; un retorno a la paz sensata del inicio de la obra. Y la melodía se transforma a nada. Y las imágenes decaen. Y los extremos se revocan al equilibrio.
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1 comentario:
em...nosé como interpretar ésto.
¿hay cosas nuevas que contar?
i miss you, beautiful
nos vemos el sabado?
si esque hay algo el sabado...
en fin....
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